Por Glauber García Lara
“Vive el momento, no pienses; siente, utiliza tu instinto, siente la fuerza”. Instruía Yoda a su padawan Skywalker en los pantanos de Dagobah. Y no se por qué razón intuyo que por ese derrotero andan hoy Diego Simenone y Joao Félix.
La contratación más grande de la historia colchonera irrumpe en la primera división del futbol profesional hace menos de un año, y desde entonces, cual Jedi emergente, destroza redes y récords de precocidad partido a partido.
En este universo, donde Messi y Cristiano empuñan los sables-láser más eficaces y sofisticados, al parecer existe una conspiración en el Congreso Periodístico Intergaláctico para coronar al nuevo heredero: Mbappé, Sancho, Vinícius y ahora Félix, por talento y juventud, son discípulos que bien podrían regentar la Orden Jedi Futbolística en los años por venir, pero bien les haría falta a su Yoda de turno.
De todos, Félix le puede exprimir más sapiencia a su mentor pues el Cholo es, por encima de gustos y estilos, un excelente formador que motiva como pocos a sus aprendices, y aunque algunos no lo crean, potencia las virtudes ofensivas de sus mejores atacantes.
Si bien otros salieron frustrados por el rigor de la academia cholista (Vietto, Gameiro, Jakson) son más los que elevaron el nivel de sus habilidades tras el adiestramiento del argentino (Griezmann, Costa, Falcao, Koke), pues como bien dijera el Maestro “un misterio infinito la Fuerza es”.
El arsenal del nuevo fenómeno portugués es de nivel cósmico. Es rápido pero con una pausa inusual en alguien de su edad. Tiene pase, regate, descaro y gol. Arranca desde las dos bandas y sabe contratacar. Si algo necesita y seguro incorporará eventualmente, es físico. Y en ese elemento su nuevo mánager es un instructor más que capaz.
Puede que al final todo acabe en nada. No será la primera ni última vez que asistamos al paso de una estrella fugaz, mucho tiene aún que aprender el nuevo padawan.
Para el joven proveniente del Benfica, el Wanda Metropolitano y su fanaticada serán los aliados perfectos. Sus compañeros irán a la guerra en cada jugada y nunca lo abandonarán.
A dia de hoy, con apenas 44 partidos oficiales, 20 goles y 120 millones de responsabilidades sobre los hombros, aterriza este portugués en el planeta Atleti al que Simeone tratará de moldear y convertir en ese futbolista diferente que lleve a Neptuno gloria continental tan esquiva y cercana a la vez. Que la Fuerza lo acompane.