LAS COSAS DEL FÚTBOL / La columna de Lorenzo Martínez Gener
Etiqueta: Champions
Ramos Split
A punto de entrar en el ocaso de su carrera, el heredero de Hierro es uno de los pocos jugadores capaces de convertir la felicidad en tragedia, y viceversa.
FÚTBOL DISTINTO / La columna de Magol Alejandro
Érase una vez en Nyon
«Que no se me pongan bravos. No es nada personal. Esto es solo negocios»- Se dice a sí mismo mientras termina su trago de ron, apaga el puro y cierra el sobre con los emparejamientos de los 8vos de Champions.
A BALÓN PARADO / La columna de Alejandro Céspedes
The Fallen League
EL HINCHA
La columna de Glauber García Lara
La Liga de las Estrellas se estrella en su propio universo. Ya no es aquel torneo de equipos dominantes que sometían a Europa jornada tras jornada. Tras un lustro dictatorial a golpe de títulos y goles en la Champions, el cambio de poderes en el Viejo Continente llegó .
El Slavia de Praga es la última confirmación. Real Madrid y Barcelona alternaron el reinado europeo por casi una década. El Atlético de Madrid del Cholo Simeone también estuvo cerca del trono, tuvo que consolarse con sus trofeos en el segundo certamen más importante: la Europa League, a la vez objetivo primario de un Sevilla que alzó copas como nunca. Esos tiempos quedaron en el pasado.
El presente de los dos transatlánticos españoles es el reflejo exacto de la realidad deportiva que viven los equipos de su liga. Como anden los grandes traza el camino para los demás. Y a día de hoy merengues y culés tienen más preocupados a sus fieles que ocupados a sus rivales. Amparados en el Star System de sus vestuarios, que al parecer imponen su voluntad por encima del proyecto institucional, Barca y Madrid sufren ante contrarios bien estructurados, que saben a lo que juegan. Para colmo ya no solo ocurre fuera del entorno doméstico, también ceden en su feudo interno.
Hoy la liga ibérica es una competición abierta. La exclusividad en la cima ya no es cosa de dos en la tierra del castellano. Y cuando la mediocridad manda sobre la calidad, la excelencia sufre. Lo que ocurrió la temporada anterior con cuatro ingleses disputando las dos finales continentales no es coincidencia, sino causalidad. En la Premier hay más paciencia para los proyectos a largo plazo, con técnicos preparados y fieles a un estilo, a una forma de trabajo probada y que inevitablemente ofrece resultados favorables.
Paradójicamente, la abundancia de Orejonas está pasando factura en el Bernabéu, pues llegaron más por peso de plantilla que por planificación. En la otra orilla olvidaron hace rato que Messi es un producto de la Masía y los preceptos Cruyffianos, no un Optimus Prime que impone su voluntad y talento cada vez que se lo proponga.
Al final el fútbol impone su verdad, muestra su esencia. La misma que lo hace el más universal de los deportes: es un juego de todos donde todos son importantes y el que mejor lo interprete de esa manera tiene las de ganar. Con sus estrellas cada vez más cautivas de su propio fulgor la Liga de España implosiona y ve como sus astros afrontan la caída final.
La noche de los valientes
El PUNTO CENTRAL
La columna de Raúl Hernández Lima
La noche no estaba apta para los puros, quizá debí decir los puritanos que no es lo mismo. Una banda de atrevidos venían desde Praga a retomar la afrenta donde mismo la dejaron hace un par de semanas. Sabían los llegados que tenían que dejarse el alma en el imponente Camp Nou de Barcelona.
Sigue leyendo «La noche de los valientes»Zinedine y la promesa
TOQUE CORTO
La columna de José Eduardo Borrego Zaldivar
Dicen aquellos cuyos escurridizos oídos llegan a lo más profundo del Bernabéu que un día, arropado por los títulos, Zinedine Zidane les prometió a sus jugadores que contaba con todos y cada uno de ellos y que ninguno iba a quedar fuera, que confiaba a muerte y con ese grupo lo ganaría todo.
Promesa cumplida en aquella épica campaña de las “famosas rotaciones”, cuando jornada tras jornada, no importase la alineación, el equipo rendía adecuadamente. Con el paso del tiempo y a medida que se fue diluyendo el rendimiento competitivo de su equipo, ZZ recortaba la lista de confiables, creando dentro de una plantilla de 25 jugadores, un selecto grupo de 13 o 14 de ellos que disputarían la mayoría de los partidos. Aquella bendita fórmula de las rotaciones había quedado atrás.
El resto del cuento todos lo conocen: en su última temporada, tropezando en la Liga, pero levantando la Decimotercera, Zidane sorprendería al mundo con aquella rueda de prensa anunciando su dimisión como entrenador del Real Madrid Club de Fútbol. El míster en su despedida alegaba un desgaste de su mensaje y la correspondiente disminución de su capacidad para dirigir al grupo.
A muchos se les atragantaba este argumento, y todavía creen que la verdadera razón de la partida fue la incapacidad de deshacerse de varios de sus futbolistas, de renovar un equipo con claros indicios de desgaste -tanto físico como mental- que lo había llevado a triunfar. Zidane, de facto, se ha negado a ser quien dé por terminado este ciclo; se ha negado a dar el adiós a los pilares de su éxito.
Hoy día ZZ está de nuevo entre el madridismo y con el reto más difícil: superarse a sí mismo en su vuelta. Más allá de mitos pasados, lo avalan los títulos alcanzados que suman méritos suficientes para ser querido y respetado por la afición, la directiva y el vestuario.
Sin embargo, es vital que un técnico de su nivel y con tamaña responsabilidad (ganarlo todo) haga gala en el terreno de un despliegue táctico que vaya más allá de alinear el once de la jornada. Basta ya de ese aparente –o no- empirismo que facilita la tarea a los equipos rivales.
El Madrid se ha convertido en un equipo mediocre y Zinedine debe buscar soluciones solo ahí donde quedan: en el resto de su plantilla, en su fondo de armario o incluso en la cantera madridista. Aunque muchos dudan –dentro de los que me incluyo- de la capacidad del entrenador o del club para gestionar un proyecto más allá del corto plazo.
La ecuación no es complicada, SUMAR, no RESTAR, todo pasa por ahí. Zidane tiene que arriesgar en cada convocatoria y transmitir confianza a cada jugador; si un día las rotaciones lo hicieron campeón, entonces seguramente puede ser una opción, aún más si pensamos en la calidad de este grupo. Ojalá alguien lo haga recordar. El crudo invierno de Europa se acerca y todos saben que la Champions no perdona y ya lo van teniendo más que claro; espero –por el bien del madridismo- que tanto el equipo como su entrenador reaccionen. Quizás estén esperando por el himno de la Champions para despertar en el camino a Estambul.
Conte es Internazionale.
A BALÓN PARADO La columna de Alejandro Céspedes Morejón
El fútbol es como la vida, golpeas bien la pelota y no siempre es gol.
A finales de los noventas, un amigo apasionado del Calcio me mostraba una foto de Antonio Conte ejecutando una chilena con la maglia juventina. Estaba tan bien tomada que el jugador parecía un tipo temerario y exquisito a la vez.
No recuerdo que como mediocentro bianconero destacara por ser técnicamente mejor que Didier Deschamps, o jugara con más entrega que Alesio Taquinardi, pero si por ser muy inteligente para moverse por todo el campo y resolver situaciones sin llegar a parecer un box to box inglés o robarle reflectores a Paolo Montero o Alessandro Del Piero. Quizás por esto no me extraña la evolución de sus esquemas tácticos como director técnico de la Juventus al Inter de Milán.
Si algo es fijo en sus propuestas es la defensa de tres, un esquema por muchos años acusado de ser defensivo, hoy día ha sido revalorizado. Con la llegada a los banquillos de Cruyff en los ochentas del pasado siglo, se comprobó que puede ser un esquema versátil, según manden de la línea de cal hacia fuera. En los últimos diez años hemos sido testigos de cómo los italianos han perfeccionado este sistema táctico.
Con la Juventus, Conte podía alinear defensas muy sólidos y experimentados como Chiellini, Barzagli y Bonucci, apoyados por dos carrileros, que en repliegue formaban una línea de 5 en el fondo. Por delante un medio como Pirlo con pocos toques daba salida al juego.
Luego de casi un año fuera de los banquillos que le ha servido para estudiar y perfeccionar el juego, el efusivo entrenador ha llegado al barrio de San Siro con la misma cara, pero con distintas mañas.
Su Internazionale es tan inclusivo como dictan los preceptos fundacionales del club y más arraigado que el de Mourinho (último en ganar un trofeo para la causa neroazzurra) pues la seguridad de Handanovic, la experimentada garra de Godín, el solvente De Vrij y la fortaleza de Skrinniar, marcan un bloque defensivo muy disciplinado. Es atrevido con Sensi y Barella en el medio, escoltados por el eficiente Brozovic, profundo por los carriles con Asamoah y Candreva; y en ataque goza de la potencia de Lukaku y la movilidad picaresca de Lautaro.
Todas estas herramientas conforman una armada eléctrica, fogosa y martirizante para los rivales cuando intentan presionar arriba, y ven que, tras repeler un ataque, sacan con una tranquilidad pasmosa el balón desde atrás, sin importar el rival. Sabe que un balón dividido en el centro del campo es medio gol del rival cuando te presionan en tres cuartos de cancha. Tal parece que Conte de Klopp, Sarri y Guardiola tomó un precepto: «Al rival, muy pocos espacios”.
Pero este Inter de Antonio que juega con desenfado, tiene otro as bajo la manga: la juventud que se cocina en el banco y se va contagiando con su pasión. Nominar el mejor papel de reparto puede ser una osadía, porque tanto D’Ambrossio como Biraghi son piezas claves para sorprender en un cambio de esquema según va el partido, pero Politano y Esposito van tomando protagonismo según decida el allennatore.
En todos los rincones mediáticos ven al Inter de Milán como un proyecto interesante y prometedor. Así le advertía Zanetti al ex de la Juventus y La Nazionale cuando se sentaron a comer dicen los más cercanos; y en el campo se va reflejando. Primero es jugar y después ganar dirían algunos, pero Conte es un catalizador.
DE CERO A DIOSA
CATENACCIO
La columna de David Rodríguez Copa
«Cuando un italiano me dice que hay pasta en el plato, miro debajo de la salsa para asegurarme. Son los inventores de las cortinas de humo». (Sir Alex Ferguson)
Muchos piensan que el valor de un equipo está en el precio de su plantilla pero la realidad es que el fútbol se juega once contra once y pueden suceder muchas cosas. Ejemplos hay miles; uno reciente, y de los más llamativos, es el de Portugal en la final de la Eurocopa. Jugando con el público en contra, ante el favorito y en sus predios.
Sigue leyendo «DE CERO A DIOSA»CUESTIÓN DE GUSTOS
EL PUNTO CENTRAL
La columna de Raul Hernandez Lima
Se vive mejor cuando el cuero rueda dentro de las líneas. Dicen que hay vida más allá, pero no es vida. La maravilla es redonda y es blanca…
Después del decepcionante empate en casa del Real Madrid ante el Brujas, un debate se reabre para los seguidores del más universal de los deportes. No se trata de la portería con la imposibilidad palpable y desesperante ya para los blancos de dejar el arco en cero, ni siquiera el de la falta de goles que dejó la marcha de Cristiano Ronaldo o el deficiente mercado de fichajes del club que ganó tres de las últimas cuatro Champions.
Sigue leyendo «CUESTIÓN DE GUSTOS»My Precious
EL HINCHA
La columna de Glauber García Lara
Soy un tipo que aprendió a leer y escribir en Cuba post 1959, con todo lo que eso conlleva. Cansado de perder el tiempo y la vida me mudé a USA. No represento a nadie. Solo a mí. Puedo vivir con Facebook, Twitter, Instagram, WhatsApp, pero lo que de verdad me lleva es mirar a alguien de frente y hablar por horas. De cualquier cosa…
“Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos a las tinieblas”
Sigue leyendo «My Precious»








