El Cholismo: De la Beta a la 3.0

Por Alejandro Céspedes

Hace más de 10 años salió exitosamente al mercado, en la ahora Súper Liga Argentina, la versión Beta del Cholismo en el Racing Club y el River Plate. El software futbolístico de Diego Pablo «El Cholo» Simeone, que ha sido la simpatía de millones de usuarios del más universal de los deportes.

Después llegó a Europa vía Seria A, la tierra donde el maestro fue alumno, para salvar de caer a la B al Catania. Allí concretó el objetivo y su sociedad con Germán «El Mono» Burgos. Su amigo y compañero en el Atlético de Madrid en los noventa.

Ya hacía varios años que el periodista de Radio Nacional de España José María “Chema” Abad vaticinaba esta unión y un futuro grandioso en el Atlético de Madrid, mientras El Mono Burgos trabajaba de comentarista en esa Casa Productora, con aquel sello característico de: ¡Hay perfume de Gol!

Así que tras comprobar la fiabilidad del sistema, Jesús Gil tomó la profetizada decisión y le dio al Cholo las riendas de su empresa. Así emergió oficialmente al mercado el Cholismo 1.0. La primera etapa fue trabajada con un hardware remendado por Simeone y sus cómplices: El Mono Burgos y El Profe Ortega, y formar un equipo que rompió moldes rojiblancos y sentó las bases del éxito.

Con un juvenil De Gea, el poco conocido Godín, el incógnito Miranda, el ex madridista Juanfran reconvertido a lateral y Felipe Luis llegado desde La Coruña desahuciado por su lesión de tibia y peroné, conformaron la defensa. La media se forjó con un Tiago desechado por varios clubes junto a Gabi que saltó del Zaragoza que sucumbía a segunda y Koke que dejó la cantera por iniciativa del Cholo. Raúl García regresó de su cesión al Osasuna para de mediocentro irse transformando en un peligroso delantero. Parecido a Diego Costa, que no pudo terminar su buena temporada de préstamo en el Rayo Vallecano por una lesión que lo alejó de su traspaso a Turquía.

Las «atractivas» incorporaciones de Diego, otro trotaligas, la olvidada perla turca Arda Turan, el casi acabado Guaje Villa y el Killer cafetero Falcao, lucían como las únicas piezas discordantes de este “soviético sistema” que transformó el Calderón.

Una Copa del Rey ganada en el Bernabéu contra sus archirrivales Merengues fue el comienzo de todo. La Europa League contra el Athletic de Bilbao de Bielsa y la Super Copa de Europa contra el Chelsea de Mourinho fueron una confirmación y la Liga obtenida sobre el Madrid de Ancelotti y el Barcelona de el Tata Martino en el Camp Nou, la consagración.

La versión 1.0 terminó su vigencia cuando el Real Madrid les venció en un épico partido en la Final de La Champions. El 90 y Ramos, y una corta y desgastada plantilla terminaban sucumbiendo ante la calidad y el poderío blanco. Así llegó el upgrade 2.0 del Cholismo.

La versión camaleónica. Antoine Griezmann hizo replantear a Simeone su esquema pues el francés era un jugador distinto a lo que había tenido anteriormente, pero a su vez sabía que podía moldearlo para llevarlo a un nivel superior. Al punto que lo puso a comer en una mesa selecta y a guiar a su selección al título mundial en Rusia. Su plantel, manteniendo la base del éxito y algunas excelentes incorporaciones, reafirmó su estatus de jerarca en el continente.

Entonces llegó a otra final de Champions contra el mismo rival y con un final similar. Una derrota por penales ante el equipo de Cristiano Ronaldo y Zidane dejaba la imagen de un desconsolado Juanfrán pidiendo perdón y prometiendo mejorar y volver. La Liga se le resistió a esta versión del Cholismo porque el Barça de Messi ha sido un rodillo en La Liga, pero la interesantemente reformada Europa League brindó un merecido alegrón a los rojiblancos y les dejó el camino a su dulce venganza frente al Madrid en la Super Copa de Europa.

Se va Grizú al Barcelona y se reforma el Cholismo a la versión 3.0. Esta parece que es más cara que el Guardiolismo, pero ni tanto, además va dando muy buenas sensaciones en la pretemporada. Ventas rentables como un piso en Manhattan, incorporaciones de más calidad que en años anteriores y un estadio de gama alta hace evidente que el Cholismo ha sido la mejor inversión del Atlético de Madrid en más de un siglo de historia.

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