Beckham fue el primero

Por Henry Morales

Cuando el fútbol era tan simple como jugar un partido los fines de semana, cuando las ganancias de los clubes se traducían solamente en la taquilla y la venta de algunas camisetas en el mercado, o cuando generar ingresos era muy complicado, David Beckham apareció para generar una revolución en el mundo de la esférica a cuadros.

El inglés fue ese eslabón que necesitó el planeta fútbol para transformar la manera de explotar un producto y el potencial de un jugador más allá de la cancha.

Spice boy hizo su debut en el primer equipo del Manchester United en el año 1992. Se convirtió en un ídolo de la afición de los Red Devils ya que procedía de la cantera y formaba parte de una generación de oro, conformada por los hermanos Gary y Philip Neville, Ryan Giggs y Paul Scholes. Para el año 1999 surgió ese boom mediático que revolucionó, no solo la carrera del futbolista, sino también la manera de distribuir la imagen de un jugador al mundo, propiciando la aparición de una mayor cantidad de contratos de patrocinio, llevando todo esto a otro nivel.

Su boda con Victoria Adams fue el detonante de este acontecimiento. El chico rubio dejaba su carrera en manos de la estrella del pop inglés y esta lo lleva a planos estelares fuera de las canchas inmediatamente. Se le atribuyen a su esposa los grandes avances de Beckham en cuanto a convertirse en un icono de la moda y la proyección televisiva.

En el 2002 se produce el mundial de Korea-Japón y David se convierte en un fenómeno global, aunque en lo deportivo su selección fracasa, como era costumbre en Inglaterra por aquellos años. Su look se vuelve moda y tendencia en toda Asia. Allí Becks mantiene a los aficionados más pendientes de su peinado que del mundial en sí. Los ingresos se multiplican cada día que pasaba, haciendo crecer sus arcas personales.

Al fichar en 2003 por el Real Madrid, Florentino se frotaba las manos y sonreía, no solo porque había conseguido un excelente mediocampista sino que lograba completar su puzzle galáctico. De esta manera daba un golpe de talonario y posicionaba al club blanco como una potencia económica mundial, exportando la imagen del Real Madrid al mundo. Compartiendo equipo con hombres como Roberto Carlos, Raúl, Zidane, Ronaldo formaron la gran era de los comerciales de PEPSI y Nike.

Para el año 2007 Beckham llega a la MLS, concretamente al L.A. Galaxy , modificando todo en esta liga y poniendo a la máxima competición de fútbol en USA dentro del mapa del balompié. A su llegada se tuvieron que cambiar las reglas salariales del torneo y establecer lo que se llama hoy en día el «jugador franquicia». El arribo a Norteamérica trascendió en portales, revistas, televisión al punto que ganó mas ingresos por su labor fuera de la cancha que por la de estar dentro del campo.

Según datos de la Agencia EFE, las asistencias a los estadios de fútbol en USA aumentaron en un 40% luego del fichaje de este señor. Siendo la cara visible de la MLS al mundo, demuestra su poderío mediáticamente llevando a una competición bastante mediocre a ocupar un lugar y llamar la atención de medio mundo hacia esta. Abrió las puertas a que en años posteriores muchos imitaran su viaje a las Américas.

Hoy en día, David es un embajador mundial de la MLS, creó su propia franquicia Inter de Miami, que debutará esta próxima temporada aunque ya no esta ligado de manera económica pero sí deportivamente y de manera comercial. Lleva su carrera de modelo que le permite ingresar cantidades considerables.

Hombres como Ramos, Cristiano Ronaldo o Neymar hoy son sensaciones publicitarias, íconos de la moda y personas influyentes en el mundo quizás porque Becks abrió ese camino. El mundo del fútbol se ha transformado en esto y ya se ve algo común que la gente siga este modelo, el cuál creó Beckham porque él fue el primero.

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