Mourinho: Obsesión con los grandes en apuros.

Por Ernesto Amaya Esquivel

José Mourinho es, sin dudas, uno de los mejores técnicos que ha pasado por la historia del fútbol. Ganador, controvertido y con un estilo de juego sui generis hace temblar a los rivales. La forma en él no es importante, lo importante es ganar a toda costa.

Polémica, discusiones, desavenencias con los jugadores y dardos envenenados a sus rivales forman parte del show que genera. No creo que sea él, es el personaje construido para esos momentos.

El portugués, más allá de lo que muchos piensan, tiene en los jugadores un escudo. Varios pesos pesados del más universal se han partido el alma en el campo por la causa mourinhista. Los vagos, vividores y populistas con él no tienen cabida.

La obsesión por los grandes en aprietos es algo que lleva en la sangre, ha rescatado a más de uno. Oporto, Inter, Madrid, United y Chelsea forman parte de su palmarés.

En Porto fue la gran sorpresa, recibió al club en malas horas y hasta una Champions ganó. United, Lyon, Depor y Mónaco fueron algunas de sus víctimas.

El Inter más allá de haber dominado la Serie A tenía su deuda en el máximo torneo continental. Mou, con su filosofía ganadora y resultadista obtuvo en 2010 el triplete, anuló al Barca de Guardiola y al Bayern de Van Gaal.

Madrid fue una época tormentosa y al mismo tiempo de esplendor, creo que nunca se disfrutó tanto un Pep-Mou como en aquellos tiempos. El equipo blanco del portugués fue de los pocos que le plantó cara a la trituradora de Guardiola e incluso llegó a arrebatarle algún título al calvo.

En Old Trafford más allá de las críticas, le devolvió al club par de títulos coperos, les dio una Europa League y un subtítulo de Premier con una manada de mediocres.

Chelsea fue su gran proyecto. Casi toda la historia Blue pertenece a Mourinho.

El fútbol lo extraña, también sus seguidores y detractores, hasta yo deseo verlo de nuevo en la orilla del césped. Ahora es un tipo triste, porque sabe que puede, que el éxito todavía le sonríe. Más temprano que tarde volverá por sus fueros el ídolo de Setúbal.

Deja un comentario