Por Lorenzo Martínez Gener
El Balón de Oro para un portero es una vieja aspiración, porque sólo lo obtuvo uno, el ruso Yashin, y tan lejos como en 1963. ¿Se valora menos a los cancerberos? En más de cincuenta premios les corresponderían estadísticamente cuatro o cinco.
Este galardón lo ganan sobre todo atacantes: goleadores, exquisitos mediapuntas, extremos veloces, algún ‘cerebro’. Pero Alisson ha decidido partidos importantes esta temporada con el Liverpool, tiene un palmarés envidiable y también representa los éxitos de la Selección brasilera. Recientemente me preguntaron si el arquero red podía ganar el Balón de Oro y yo respondí que sí, sin dudas. Aún faltan unos meses para la entrega del premio pero no sería algo utópico pensar en esa posibilidad.
Ya sé que muchos me tildarán de loco, pero es que siempre he escuchado a mis profesores afirmar que un equipo debemos intentar armarlo desde el fondo hacia el frente, priorizando el eje central: Portero – Defensa Central – Mediocentro – Delantero Centro. En los grandes éxitos siempre han estado presentes excelentes cancerberos. Al vuelo me vienen a la cabeza el Casillas de la final de la Champions del 2002 frente al Leverkusen, el Buffon del mundial del 2006, u Oliver Khan -el segundo portero de la liga alemana con más minutos sin recibir un gol de manera consecutiva- responsable de que Alemania llegara a la final de Corea y Japón del año 2002, donde fue elegido el mejor jugador de todo el campeonato.
Alisson esta temporada ha estado brillante, logrando varios títulos tanto a nivel de clubes como selección. La Champions y la Copa América son credenciales de peso para optar por el galardón mundial. Además logró sumar más de 846 minutos sin encajar gol entre el Liverpool y Brasil. Su entrenador Jürgen Klopp -el cual expresó hace poco: «Viendo lo bueno que es, habría pagado el doble. Es un salvavidas, nunca vi nada parecido»- no tuvo dudas cuando en el verano de 2018 pagó 65 millones de euros convirtiéndole en un fichaje de récord que terminó con los problemas arraigados de la portería del Liverpool.
En su primera temporada en la Premier se convirtió en el ‘Guante de Oro’ del torneo, dejando 21 veces su meta a cero (22 goles encajados en 38 jornadas), que llevaron a los ‘reds’ hasta los 97 puntos y a rozar su primera Liga en 29 años. Y también fue el Mejor Portero de la Champions, glorificando con sus ‘milagros’ a los Reds hasta su sexta Champions. Una temporada que ha tenido su continuidad en la consecución de la Copa América. «Alisson tiene mucha personalidad. Le dimos mucha confianza y eso hizo la diferencia. Tiene mucho potencial. Es el Pelé de los porteros», afirmó Claudio Taffarel, exportero brasileño y campeón del mundo en 1994.
Sus actuaciones con el Liverpool han proseguido con Brasil. Fue fundamental en la tanda de penaltis ante Paraguay en cuartos y sus paradas ante Argentina y Messi fueron claves para que la ‘Seleçao’ eliminara a la Albiceleste. «No me veo como un héroe si hay tanda, porque si yo paro pero mis compañeros no marcan no vale de nada», dijo un Alisson que es el candado de la Brasil de un Tite que sólo ha encajado 10 dianas en 41 partidos desde su llegada en septiembre de 2016. De esos 41 juegos, 32 los ha disputado el portero ‘red’.
Por estas razones es que si mi voto valiera para algo, desde ahora digo que Alisson merece el Balón de Oro, otra cosa es que se lo den, claro está. Pero si ya el año pasado se quiso romper con la hegemonía de Messi – CR7 otorgando el premio a Modric por su Mundial, pues este año es el momento para dar otro giro de 180 grados y hacer historia otorgando por segunda vez en la historia, y primera en el siglo XXI, el galardón individual más deseado en el planeta a un arquero, pues ellos también juegan al fútbol y lo hacen muy bien.