La hora de decir adiós

Por Henry Morales

El pasar de los años tiende a ser una ley de vida bastante cruel en todos los sentidos que podamos analizarla. Quizás cada etapa tenga su encanto, pero para un aficionado al deporte que va creciendo con la imagen de jugadores que se volvieron habituales en escuchar por la televisión y la radio, nos duele cuando les llega la hora de decir adiós. Esta temporada no es diferente a otras.

El hasta nunca de las canchas de los tres tulipanes holandeses, Robben, Van Persie y Sneijder, se convirtió en otra historia de un final que nadie quiere contar. Estos tres ases marcaron la historia de este siglo del fútbol holandés. Juntos protagonizaron las mejores actuaciones de los Países Bajos en este siglo.

Van Persie fue el primero en dar el triste paso, hijo de padres artistas, decidió no tomar el camino fácil y optó por plasmar el arte sobre la cancha. Ganó casi todo lo posible en su carrera, solo le faltó la Champions League y una Copa del Mundo. En par de ocasiones se llevó el yrofeo de máximo goleador de la Premier League de manera consecutiva y con dos equipos diferentes, Arsenal y Manchester United. Un jugador histórico de la Premier, llevándose una a casa con los Red Devils. Tras un breve paso por Turquía, retornó a donde toda su historia comenzó, el Feyenoord.

Robben fue el segundo en decir adiós, el «Genio de Cristal», fue un jugador que si bien demostró su talento en la cancha, con cualidades inmensas para ser el mejor del mundo, sufrió de lesiones con relativa facilidad. Esto fue lo que no le permitió triunfar en clubes como el Chelsea y el Real Madrid. La vida a Robben lo castigó bien duro con sospechas de cáncer, perder finales, entre otras situaciones más. Uno de sus peores momentos: su mano a mano en par de ocasiones con Iker, porque no fue tanto la certeza de Casillas sino el desatino de su definición en momentos claves. Esto lo privó del título mundial con la Orange en el 2010. Ganó una Champions con el Bayern, en la que marcó el gol definitivo de manera fortuita ante el eterno rival, el Borussia Dortmund. Culminó su carrera en el club bávaro ganando todo lo posible con este y plasmando su adiós definitivo del fútbol.

Sneijder, el hombre al que le deben un Balón de Oro. Se retiró de las canchas y el fútbol no le pagó su deuda. Salido de la inagotable cantera del Ajax y debutando prematuramente en la selección en el año 2003. Un referente en su posición, se mostraba irregular en algunas ocasiones, quizás esto fue lo que no le permitió triunfar en el Real Madrid. Luego de un primer año excelente con los blancos se fue a pique en cuanto a rendimiento. Su mejor año, el inolvidable 2010, pieza clave en el Inter de Jose Mourinho que logró un espectacular triplete y jugando un Mundial de Sudáfrica de ensueño. Todo parecía indicar que a Sneijder le sería otorgado el maximo galardón de France Football, pero el fanatismo deportivo influyó en que ni siquiera entrara en la lista de 3. Luego del Inter se marchó hacia el Galatasaray, OG Niza y posteriormente culminó su carrera en Qatar, hasta que a inicios de este agosto anunció su retirada.

Como dije en un principio, el paso del tiempo suele ser bastante cruel. Es la ley de la vida. Aunque cada año se retiran algunos y dan paso a las nuevas generaciones, ya no podemos disfrutar de estos tres monstruos del fútbol holandés y cada conocedor de este mundo extrañará su presencia con la playera naranja. Llegó la hora de decir adiós, pero espero que solo sea un hasta pronto.

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