LA MÚSICA DEL FÚTBOL

EL FÚTBOL Y YO
La columna de Alay Fuentes

«Mucha gente dice que el fútbol no tiene nada que ver con la vida, no sé cuánto saben de la vida, pero de fútbol, ¡no saben nada!» (Ángel Di María)

Érase una vez un aprendiz de escritor que soñaba poder contar historias que concatenaran entre sí. Este hacedor de quimeras imaginó la unión de lo real con lo maravilloso, de lo cotidiano y lo enigmático, del universo con la tierra. Suponía que un día todo estaría ligado sin la necesidad de la alquimia, que Medea no se vengaría de Jasón, que la Enterprise no sería otra vez destruida por naves Romulanas. En fin, soñó y soñó por todas partes tratando de revelar la verdadera esencia de las cosas. ¿Lo lograría? No sé.

Yo, por mi parte, experimento llegar a ser un novicio literario, me conformaría con ser Adso de Melk e intentaría descifrar la Divina Comedia (hereje que soy). Para serles sincero este comienzo narratológico intenta mostrarles la verdad de mi relato, la relación entre dos mundos aparentemente encontrados: el fútbol y la música. No voy a referirme a himnos compuestos para clubs, mucho menos divagaré acerca del Waka Waka. Hoy les contaré sobre fans, no los seguidores convencionales de ciertos equipos sino sobre ciertas estrellas del espectáculo musical y su fanatismo a ultranza al club de sus amores.

Iniciaré mi pretencioso camino con dos dioses del rock británico. Primero, el ya desaparecido John Lennon, seguidor de su amado Liverpool (su familia era del Everton) y del Chacarita Juniors argentino, extraña combinación, ¿verdad? El otro, Mick Jagger, seguidor acérrimo al rojo del Arsenal y de la selección de los tres leones aunque siempre deseó pintar todo de negro. Siguiendo en el Reino Unido descubrimos a Sting, del Newcastle (extrañamente en su época Police le decían urraca) y a Adele y su Tottenham, de la que dicen muchas almas mal intencionadas que su Someone Like You estaba dedicada a un jugador de los Spurs (¿Trippier? ¿Dier?).

Además encontramos a Adrian Smith y Steve Harris, músicos de una de las bandas legendarias del Heavy Metal, Iron Maiden. Estos chicos son originarios del salvaje oeste londinense, de ahí su filiación al West Ham United. O qué me dicen de Alex Turner, integrante de Arctic Monkeys y seguidor de los búhos, es decir del Sheffield Wednesday. También tenemos a Amy Winehouse, quien a pesar de ser la autora intelectual de Black to Black, escogió otra gama de colores para incluirse en el universo fútbol. Ella era del Aston Villa, de ahí su fama de villana. Y qué decir del gran Fito Páez, seguidor de Rosario Central. Cuenta la leyenda que Enemigos Íntimos, el disco que realizara junto al gran Joaquín Sabina (Atlético de Madrid) fue un campo de batalla, literalmente hablando, puesto que Sabina es seguidor además del Boca Juniors argentino.

Tears on Heaven es una canción que suena en el recinto del West Brown Albion. Eric Clapton, su autor, es uno de sus primeros socios y gran admirador. ¿Qué opinaría Layla de esto? El Watford FC no es considerado de los grandes dentro de la Premier, sin embargo su ultra más relevante es un Sir: el eterno Elton John, quien expresó: «Qué maravillosa es la vida, ahora que estás en mi mundo». Pero miremos a Italia, y apreciaremos que el desaparecido Pavarotti es Juventino di Cuore, además de que Eros Ramazzotti fue jugador de categoría alevín en el mismo team. O el gran Sinatra, que siguió a su manera amando al Genoa.

Antes de concluir quiero hacer mención especial al inmenso Bob Marley, hincha del Tottenham Hotspurs, el único club por el que alguna vez vitoreó. Y desearía finalizar este texto con el gran Noel Gallagher, ex Oasis y creador de uno de los temas más célebres del universo futbol, Blue Moon, canción dedicada al Manchester City. Es cierto que nos faltan muchos más seguidores, hinchas sublimes, creadores de sueños, de partituras y de estadíos del alma… pero como buen aprendiz que soy, me contento con gatear.

Deja un comentario