El fútbol y sus valores

La práctica de este deporte trae consigo cierto riesgo pero el conocimiento del mismo condiciona valor. Por ser una disciplina colectiva, el fútbol es muy propicio desde el punto de vista educativo para desarrollar valores y cualidades positivas de la personalidad.

LAS COSAS DEL FÚTBOL / La columna de Lorenzo Martínez Gener

Contra el fútbol a veces se escuchan criterios desfavorables, pero cuando se analizan en profundidad sus desventajas frente a sus valores estos últimos predominan. El juego futbolístico produce a menudo encontronazos y traumas, también fatigas, cansancio, agotamiento, estados de ánimo desfavorables, pero a la vez desarrolla la capacidad para superar estas dificultades momentáneas ya que se requiere fuerza de voluntad, abnegación, perseverancia, autocontrol y un gran dominio de sí mismo. Como consecuencia de esto, la mayoría de los futbolistas son valientes y decididos, lo que les permite enfrentarse luego valerosamente a las dificultades de la vida cotidiana con éxito.

La práctica de este deporte trae consigo cierto riesgo, no se puede negar este hecho, pero el conocimiento del riesgo condiciona valor. A pesar del riesgo, si enfrentamos el número de acciones bruscas y violentas que provocan lesiones con las acciones técnico-tácticas más depuradas, entonces el arte y virtuosismo apreciado en los gestos individuales de los talentosos unidos a la belleza e imaginación de las combinaciones colectivas harán que indudablemente esta opinión nos parezca menos relevante y repulsiva.

El fútbol por ser una disciplina colectiva es muy propicio desde el punto de vista educativo para desarrollar valores y cualidades positivas de la personalidad como la solidaridad, el colectivismo (hoy día es muy raro que un partido sea decidido por el juego individual de un futbolista excepcional, la victoria y el éxito pueden lograrse sólo con el esfuerzo conjunto de los once futbolistas), cooperación y ayuda mutua, dominio de sí mismo, sentido de pertenencia o identidad.

Este deporte posee características especiales tales como creatividad puntual, inteligencia táctica, intuición independiente, fantasía momentánea, rápida orientación y toma de decisiones obligada. Las posibilidades de ideas aparecen a cada momento donde no hay tiempo para meditar lo que implica un predominio del pensamiento operativo en la acción.

Vencer los fracasos pasajeros surgidos durante la competición puede aumentar considerablemente la fuerza de voluntad. Con una dirección adecuada, podemos educar niños, adolescentes y jóvenes que no se acobardan ante las dificultades sino que justamente se esfuerzan en vencerlas. El verdadero futbolista se siente orgulloso si puede sobreponerse con su fuerza de voluntad a los fracasos pasajeros.

El fútbol no dista mucho de la dinámica que nos impone la vida; retos, dificultades y metas que debemos vencer para continuar creciendo como seres humanos, reflejo de la sociedad en la que convivamos. Por esa razón, en el proceso de formación deportiva de mis jóvenes talentos siempre intento mantener la premisa de seres humanos antes de profesionales, pues aunque el fútbol sea una parte esencial de nuestras vidas, el conocimiento y la educación son lo más importante de la existencia.

(Lorenzo Martínez es profesor de la Universidad de Deportes de Pinar del Río y actual director técnico del equipo provincial de fútbol sala)

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