La historia del fútbol británico se ha reinventado sin dejar atrás lindas tradiciones como las jornadas navideñas y de año nuevo. Algo único en Inglaterra y que a la postre les ha costado ese desgaste para competir en Europa.
A BALÓN PARADO / La columna de Alejandro Céspedes
Jürgen Klopp está en un pedestal tan alto como el Olimpo para los aficionados del Liverpool. Una victoria en dos finales de Champions League y un Mundial de Clubes, además de un exitante segundo puesto en la Liga. Un nivel por debajo del Nirvana para los aficionados reds, pues el éxtasis supremo llegará si logran la añorada Premier League.
Durante la conferencia de prensa previa a la final del Mundial de Clubes frente al Flamengo de Brasil, mi apreciado Klopp dijo en otras palabras que los sudamericanos irían a ser héroes o mártires mientras a ellos solo les interesa competir y ganar de ser posible. Agregó que a ellos les pidieron quedarse en casa a jugar la Carabao Cup, lo cual evidentemente es más importante para los aficionados ingleses y la directiva, pero había de ser jugado el mundialito porque está en contrato.
Para muchos seguidores en ultramar del Mersyside Red y del exótico técnico germano, esto es contraproducente pues un certamen internacional debe ser más importante que un torneo copero doméstico. Pero el añejo fuego apasionante de las competiciones inglesas solo arde en los corazones de los que han bebido ese patriotismo en las gradas de Anfield o en los pubs de Avery Road.
Ahora, si estas palabras las dice Guardiola, el pandemónium mediático explotaría como una nube de lluvia ácida. Quizás porque Pep es la figura perfecta para demonizar a la distancia de un tuit o del lente de una cámara a la acaudalada competición británica. Ya le crucificaron igual cuando su Barcelona o Bayern München tenían como prioridad la liga.
Klopp no es de este tipo de discurso y menos intentaba tapar una posible derrota. Por lo que cuando dice entre líneas que es más importante ganar en casa, o el mismo Guardiola expresa que vino a Manchester para dominar en Inglaterra y no para obsesionarse con la lunática Champions, habría que preguntarse: ¿Están siendo sinceros o políticamente correctos?

Que opción tomar: ¿A, B o X? Vale con conocer cuán larga, y por momentos tormentosa, ha sido la historia del fútbol británico y cómo se ha reinventado sin dejar atrás lindas tradiciones como las jornadas navideñas y de año nuevo. Algo único en Inglaterra y que a la postre les ha costado ese desgaste para competir en Europa. Pero, sin quitarle interés a los exitantes torneos internacionales, lo de casa va primero.
El resto de las principales ligas están descansando y sus aficionados locales no se molestan, incluso no han mostrado gran interés cuando se ha movido el tema de imitar a la Premier en cuanto a calendario y sistema financiero. Sin embargo los padres del fútbol solo intentan progresar y después de establecer un reparto económico que asegure paridad entre todos los clubes y mayor beneficio económico que jugar en Europa, la Football Association hizo firmar un compromiso a todos sus miembros para hacer frente a la posible Super Liga Europea. Porque lo de casa…