Herejes

El balón se ha convertido en el camino de muchos: unos han dejado su marca convertidos en leyendas, y otros simplemente se dedican a cobrar o a disfrutar de sus cinco minutos de fama. Sin embargo, hay quienes viven por el fútbol, volando bajo, indetectables muchas veces por el “radar mediático”, excepto para aquellos cuyos corazones tocó.

TOQUE CORTO/ La columna de José Eduardo Borrego Zaldívar

«El fútbol de hoy es asqueroso», me espetó mi amigo cuando resignado caíamos en cuentas sobre lo depravado que es el ecosistema profesional. «El fútbol de hoy ha perdido la ingenuidad, entre muchas otras cosas», pensé yo. Por suerte para los que todavía creemos en esto, no está muriendo, al contrario, crece cada día en todos a lo largo del planeta.
El balón se ha convertido en el camino de muchos: unos han dejado su marca convertidos en leyendas, y otros simplemente se dedican a cobrar o a disfrutar de sus cinco minutos de fama. Sin embargo, hay quienes viven por el fútbol, volando bajo, indetectables muchas veces por el “radar mediático”, excepto para aquellos cuyos corazones tocó. Estos últimos terminan siendo –a su manera- héroes del pueblo, y persisten en la memoria popular lo mismo del barrio que de la metrópoli.
Marcelo Bielsa, “Profe” para algunos y “Loco” para otros, es una de estas figuras. Emprendiendo su carrera en su natal Rosario y con aquel histórico Newellʹs, logró consagrarse como un hombre de fútbol. Aunque a veces le ha sido imposible perderse del foco mediático, ha logrado influenciar a toda una generación de jugadores entrenadores, sin ser ese cliché del “técnico ganador” o haber dirigido a un “grande europeo”.
El “Loco”, lleva dos años al frente del histórico Leeds United, al que ha convertido en el equipo sui generis de la competición, y que como todos los que ha entrenado sale siempre a «matar o morir». Es un tipo distinto, este año fue galardonado con el Premio FIFA Fair Play por ordenar a sus jugadores que se dejasen marcar un gol luego de haber anotado cuando un jugador del Aston Villa yacía lesionado, un gesto noble que les costaría la promoción directa y terminarían siendo eliminados en los play offs de ascenso.
Pero como todo genio incomprendido, puede llevarnos al otro extremo, esa misma temporada también protagonizó el «Spy-gate». En rueda de prensa extraordinaria, admitió “haber observado a cada equipo del Championship y sus sesiones de entrenamiento, y reconoció que “a pesar de no ser ilegal, no es necesariamente lo más correcto”. Únicamente el Loco para estas cosas…
Otros sin mucha innovación –y mucho menos “ganador”-, pero con gran carisma, como David Vidal, «un clásico de los banquillos del fútbol español», le debemos su redescubrimiento a su fortuita exposición mediática en un programa de televisión español. Hoy Vidal, a sus 70 años intenta ascender –contra vientos y mareas, y sin Thompsons- al Racing Murcia FC a la Tercera División. «Más mito que entrenador» para algunos, aun así, David Vidal asegura que este es el año del Racing, “el equipo más realizador de España”.
Es curioso y casi risible que cada vez que creemos que el fútbol que está «podrido y sin salvación», que ha perdido sentido y es difícil vivirlo como antes, justamente aparece uno de estos héroes. Y ya sea cuestión de progreso, o de herejía, ciertamente la presencia de estos personajes y muchos otros no mencionados, siguen enamorando al público que gusta de estas pequeñas grandes cosas que tiene este deporte. Nimiedades que ciertamente nos invitan a seguir creyendo en este embrujo de los noventa minutos.

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