Resaca de lunes

Ahora que el Barça amaga con recuperar sus conceptos y valores, los portavoces semi oficialistas de Florentino promulgan el fútbol de Zidane a toda costa, sea cual sea.

Hoy con Magol Alejandro

Tiburcio y la cultura

La semana amaneció con una noticia muy singular: el premio al mejor jugador del mes de enero para Thibaut Courtois por parte de la Liga. Lo curioso es que la misma no insultó a nadie, ni siquiera a esa parte del madridismo recalcitrante que a estas alturas tenía entre sus planes seguir extrañando a Keylor Navas. Más allá de su alargada sombra por haber sido uno de los artífices de las tres Champions, el tico pertenece a esa especie de arquero atajador tan valorada en el Bernabéu. El estilo Iker, para que entiendan. En su intento de encajar con la grada blanca, Thibaut ha sufrido lo indecible en el proceso de aceptación. Lo realmente destacable del asunto es que sin hacer apenas ruido, Courtois está cambiando la cultura del portero en Chamartín. Quizás en unos cuantos años sea el belga quien proyecte la sombra a quienes vengan detrás. Pero ya saben cómo funcionan algunos cerebros en estos tiempos: en cuanto Tiburcio deje escapar algún balón comenzará nuevamente el runrún. No lo duden.

Un líder existencial

Terminó el partido del Madrid en Pamplona y acto seguido leí un titular que me llamó mucho la atención. Por una parte pensé en el éxtasis con el cual fue ideado por su redactor. Por otra, supuse que no estaría mucho tiempo visible debido a la severidad de su mensaje. Decía algo así como «Un líder de puro fútbol». A expensas de conocer qué es el fútbol y qué es lo puro para quien lo escribió, deberíamos reparar en un hecho: la guerra ideológica contra todo lo que huela a cruyffismo vive su momento más crítico en la prensa madrileña. Ahora que el Barça amaga con recuperar sus conceptos y valores, los portavoces semi oficialistas de Florentino promulgan el fútbol de Zidane a toda costa, sea cual sea. Lo digo porque después de tres temporadas y media todavía no se logra descifrar el estilo del francés. La paradoja es que se utilicen las palabras ‘fútbol’ y ‘puro’ para describirlo, justo los términos que históricamente se han asociado al ADN culé y que han provocado profundos cuestionamientos existenciales en torno a sus razones y creencias.

Parásitos

El Barcelona sobrevivió en Sevilla a una nueva negación de Messi con el gol. Durante el partido del Villamarín pareció, incluso, un tanto sospechosa. Llegado a este punto de su vida quizás Lionel piense que el Barça le deba mucho más que lo que él le pueda deber al club azulgrana. Es probable que el argentino no esté del todo convencido de la influencia del estilo cruyffista en su carrera y se sienta seguro de haber sido igualmente el mismo crack con otros métodos, digamos cholismo o mourinhismo. Y puede que Leo esté totalmente equivocado en su apreciación. Setién lo supone e intenta aplicar dosis de aquel fútbol en la memoria de los jugadores, sabedor el cántabro de lo dañino de competir como el FC Messi. Ya se aprecian algunos detalles de su manual; a saber si serán suficientes para convencer a un grupo viciado en sus rutinas: antes se entrenaba para transmitir sensaciones, ahora se juega para lograr resultados. Esos pequeños tips en la mente de muchos futbolistas de la actual plantilla son como parásitos en un cuerpo viviente. Al igual que los protagonistas de la gran película coreana. «Lo mejor de lo mejor», que diría mi amigo Alay.

RDT y los 500.000 euros

Solo existe algo tan extraño como las rachas que suele experimentar un goleador: la mente del propio goleador. Raúl de Tomás encarna como nadie esta realidad. Más allá de encausar su carrera desde el punto de vista económico, nadie entendió cómo el hispano dominicano decidió alejarse de una competición que tan bien se le da. Los 14 goles conseguidos en la 18-19 con el Rayo Vallecano se hubieran quedado pequeños ante la cantidad que seguramente hubiera conseguido RDT de haber elegido un club de media tabla, el propio Espanyol por ejemplo. Sus cinco goles en igual cantidad de partidos han encendido una llama de rebeldía en Cornellá. El último de ellos ha tenido una característica muy peculiar: el Benfica ha cobrado medio millón de euros por el mismo. Este podría considerarse como el penalti más caro de la historia, aunque viendo las urgencias existentes en Sant Adrià los abonados periquitos hipotecarían hasta sus casas con tal de no perder la categoría. Toca adaptarse a los tiempos.

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