Petit, Messi, Chandler y la trascendencia

No es la primera vez que el ex volante francés critica a Lionel, solo que ahora entró en el terreno de lo meramente especulativo, campo peligroso donde los haya, especialmente si el señalado es al que muchos consideran el mejor jugador del plantea actualmente, un tipo especialista en callar bocas.

EL HINCHA / La columna de Glauber García Lara

Fue el gran Raymond Chandler en su ensayo «El simple arte de matar» quien nos avisó de las grandes afirmaciones basadas en la especulación cuando expresó «palabras de ese calibre no se pronuncian con ligereza”.

Chandler se refería con aquella demoledora frase a los argumentos que hacía Howard Haycraft en su libro «Asesino por parte», donde este exponía que la edad de oro de la ficción detectivesca comprendía a los autores entre la Primera Guerra Mundial y 1930, y que el relato «El Misterio de la casa roja» de A.A. Milne y Alexander Walcott era uno de los tres mejores de todos los tiempos en su género.

No pretendo que recuerden a los escritores de “El Misterio…” ni al crítico en cuestión, pero seguramente muchos de ustedes saben quién fue el bueno de Raymond; basta decir que entre él y Dashiel Hammet básicamente marcaron la línea por la que aún hoy transcurre la llamada novela negra dentro de la literatura universal.

Hace unos días Emmanuel Petit lanzó una peligrosa profecía al afirmar que Messi no triunfaría en la Premier League debido a que no encajaba en el estilo más físico que despliegan los equipos británicos, y adornó su criterio con un lapidario «Messi no es Cristiano», aludiendo a los éxitos del portugués en sus años como red devil y a su incuestionable condición atlética, forjada a través de una ética bestial y a miles de horas en el gimnasio.

Instantáneamente Petit fue trending topic y desde hace días el debate sigue en cuanta plataforma mediática existe, con los bandos bien delimitados. De un lado los defensores del atacante argentino y en el otro sus haters habituales, esos que no dudan en alzar la bandera de que Messi no sería igual de bueno fuera del Barça y que no gana nada con la albiceleste. Nada nuevo bajo el sol.

No es la primera vez que el ex volante francés critica a Lionel, solo que ahora entró en el terreno de lo meramente especulativo, campo peligroso donde los haya, especialmente si el señalado es al que muchos consideran el mejor jugador del mundo actualmente, un tipo especialista en callar bocas.

Hablar de la influencia en el juego de la leyenda culé ya raya en lo repetitivo, todos conocemos sus atributos. Para nadie es un secreto que los técnicos rivales preparan sus partidos contra el FC Barcelona y la Argentina en base a todo el equipo, pero con especial énfasis en limitar dentro de lo posible al 10. Es ese el mayor elogio que puede recibir cualquier atleta, poner los principales focos sobre su figura incluso cuando está rodeado de otros con gran calidad.

Si fuera a entrar en el campo de la especulación con Petit me gustaría recordarle qué tan bien o mal le ha ido a Lio ante equipos del Reino Unido, le dejaría las cifras a los cuenta números, y ojo que siempre enfrentó a los mejores de la Premier. También me gustaría preguntarle al mediocampista francés qué tal se desempeñan en esa liga futbolistas de corte similar y de la misma etapa, entiéndase David Silva, Eden Hazard, Mo Salah o Mata.

Lo peor de todo es ver cómo hoy, con la amplificación mediática que existe, cualquiera lanza al aire estos criterios basados únicamente en algún tipo de epifanía personal, y aparecen miles de voceros que hacen eco solo por el hecho de vestir otros colores. A esos no les importa la evidencia futbolística, solo rebatir al que viste otra camiseta.

La trascendencia de tipos como Messi es enorme, ya lo dijo alguien un día: “Si gana un Mundial lo criticarán por los que perdió. Si anota dos goles cuestionarán por qué no marcó tres. Siempre existirá alguien dispuesto a liderar la cruzada contra él”. Esta vez fue Petit.

Personalmente no tengo idea si el rosarino abandonará el Barça y se irá a la Premier o donde le plazca, lo que sí tengo casi como certeza es que si decide dejar atrás su pasado blaugrana tiene todas las papeletas para triunfar en cualquier liga donde ruede el balón. Al igual que Cristiano, Zlatan y otros elegidos de estos tiempos hay demasiada calidad en sus botines como para apostarle en contra.

Y es que, amigo Emmanuel, los genios del fútbol no viven presos de su lámpara como aquel que liberó el suertudo de Aladino, no se les puede embotellar o encasillar en estilos o tácticas de pizarrón. Su dimensión va mas allá del resultado, el hoy ya no existe para ellos. Como Chandler y Hammet en la literatura universal, su obra y legado son para siempre.

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