El fenómeno, lejos de ser temporal, tomó fuerza y a día de hoy, son millones aquellos que contabilizan el deporte más popular del planeta. Para ellos solo existe una verdad, es el Santo Grial de su religión, el Dios absoluto. Adoradores de la estadística. Empuñan el arma perfecta. Los números son el Fanboymaker por excelencia.
EL HINCHA / La columna de Glauber García Lara









