Un monstruo de rayas rojas y negras

Primero fue Ancelotti, «¡coño, qué bombazo! El portero ni la vio», dijo Landy asombrado. Eso fue al minuto 17. Ya al descanso aquellos tipos vestidos con rayas rojas y negras ganaban tres a cero. Dos morenos de Holanda con nombres rarísimos (Rijkaard y Gullit) habían soltado par de cabezazos bestiales.

EL HINCHA, la columna de Glauber García Lara

Sigue leyendo «Un monstruo de rayas rojas y negras»