EL HINCHA / La columna de Glauber García Lara
Quizás fue mi natural desapego al baile, tal vez esa postura tan erguida propia de los lords europeos, que sé yo. Lo cierto es que nunca aprecié en su justa grandeza a Tierry Henry. Hoy reconozco mi ignorancia futbolística de aquellos tiempos. Por eso solo puedo ofrecer disculpas.


