Haaland y la libertad

Erling renuncia a dejar de ser un niño y se divierte de lo lindo con cada gol. En un gesto casi instintivo, el noruego abre los brazos en su celebración, como si fuera una mariposa gigante que aletea. Es su manera de demostrar que se siente libre.

FÚTBOL DISTINTO / La columna de Magol Alejandro

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