Me molestan los oportunistas de las redes sociales, los tótems del periodismo deportivo que les interesa más vender que informar, los espontáneos que desde la complicidad de una laptop o cell opinan con su bufanda. Esta es mi cruzada contra los autollamados periodistas, sin vocación ni profesión definida. Son rameras de likes y el aplauso fácil.
EL HINCHA / La columna de Glauber García Lara



