BALÓN DIVIDIDO
La columna de Javier Arguelles
La diferencia entre el triunfo y el fracaso depende más de lo que queremos creer de los goles marcados o no marcados en los que la suerte es el factor determinante.
Este verano Vincenzo Montella y Frank Ribery se juntaron con Federico Chiesa en la Fiorentina. Los tres tienen ante sí intentar devolverle la sonrisa al Artemio Franchi. Los directivos de la entidad viola armaron esta santísima trinidad en busca de olvidar la última temporada que cerró con doce partidos sin conocer la victoria y la posibilidad de irse al descenso en la jornada final.
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