La ceremonia de los mejores jugadores del mundo es un bodrio total, tiene como objetivo vender imagen y crear legiones de fanáticos que en vez de disfrutar contabilizan el fútbol.
EL HINCHA/ La columna de Glauber García Lara
La ceremonia de los mejores jugadores del mundo es un bodrio total, tiene como objetivo vender imagen y crear legiones de fanáticos que en vez de disfrutar contabilizan el fútbol.
EL HINCHA/ La columna de Glauber García Lara