Cada vez que el equipo che salta al césped es como si halara el gatillo, no sabemos cuándo llegará el momento de la autodestrucción.
EL HINCHA / La columna de Glauber García Lara
Cada vez que el equipo che salta al césped es como si halara el gatillo, no sabemos cuándo llegará el momento de la autodestrucción.
EL HINCHA / La columna de Glauber García Lara