EL CRUYFF CROATA

LAS COSAS DEL FÚTBOL
La columna de Lorenzo Martínez Gener

Desde que tengo uso de razón el fútbol envuelve casi la totalidad de mis momentos más gratos. El romanticismo del juego de antaño fue erigiendo el concepto que tengo sobre este bendito deporte. Las cosas del fútbol no tienen épocas. Los grandes jugadores, los equipos ganadores y los partidos vibrantes trascienden en el tiempo perdurando hasta la eternidad, con un nivel de idolatría digno de los profetas divinos o los dioses de la Antigua Grecia.

Por el año 2008 era muy frecuente que los fines de semana anduviera con un cassette VHS debajo de mi brazo con los resúmenes de la Premier League gracias a un amigo que por aquellos tiempos tenía la facilidad de que su antena sintonizara algunos canales que le eran esquivos a la mía. Añoro compartir jornada tras jornada con mi amigo de la vida y el fútbol, Magol Alejandro Valdés, con el cual descubríamos jugadores casi desconocidos que con el tiempo se han convertido en estrellas.

Recuerdo como si fuera hoy el debut de Luka Modric en la Premier, ante el Middlesbrough en una derrota 2-1. Aquel día fue mediocentro al lado de Jenas y me sorprendió como desde el primer partido ya le daba órdenes al resto de sus compañeros. En su paso por los Spurs se pudo ver su evolución, dejando claro que llegó para jugar en varias posiciones. Con Juande Ramos alternó las posiciones de mediocentro y la de mediapunta escoltado por el propio Jenas y Zokora. Con la llegada de Redknapp modifica su juego más escorado a la izquierda, sintiéndose cada vez más suelto en el campo, con libertad para irse al medio pero con la banda como punto de partida.

El crecimiento de Modric fue impresionante, lucía y y permitía lucir a todos sus compañeros, pero cuando estaba en su mejor momento sufrió una lesión en agosto del 2009 que lo apartaría de los terrenos de juego hasta las navidades. La lesión frena su mejor momento desde su debut y aunque el club trata de recuperarle cuanto antes su recuperación se retrasa varias veces.

Pero como el fútbol siempre da revancha, su regreso no pudo ser más espectacular. Derby ante el West Ham y como los grandes jugadores terminó marcando un gol, recuperando así su nivel y firmando una renovación por 6 años que lo situaba entre los mejores pagados del club.

Por su mando y jerarquía en el juego del equipo de consolida como mediocentro y para el año 2011 ya había cuajado el apelativo de «El Cruyff coata», algo exagerado para mi gusto pero que reconocía su calidad, aunque es cierto que su cambio de ritmo con el balón y su elegancia tienen cierto parecido.

Retrasar su posición y consolidarse en el mediocentro le hizo más importante en el juego colectivo, pero disminuyó sus cifras en ataque, pero eso sí nadie da más pases que él, nadie pierde menos balones que él. Para el 2012 en el banquillo del Real Madrid estaba el señor Mourinho, tan polémico como acertado en cuanto a fichajes se refiere y después de un intenso verano de negociaciones con Levy pudo imponerse y robarle la perla croata a clubes ingleses como Chelsea que ofrecía 45 millones con tal de que Luka no se fuera al Madrid.

Pero su corazón y sus ganas de triunfar lo llevarían al club merengue, antes de eso disputa la Eurocopa en la que terminó jugando de mediapunta en el encuentro decisivo ante España. Aquella jugada y el pase con exterior del pie derecho para la cabeza de Rakitic no solo estuvo a punto de mandar a España a casa, también hizo que todo el público español tomara conciencia de su calidad.

A su llegada al conjunto blanco y su comienzo un poco incierto, el técnico portugués fue cuestionado por su nivel a lo que el luso respondió: «Hemos fichado a Modric porque nos hará disfrutar y nos hará ganar». Y sí que lo ha hecho, su talento y disciplina táctica han sido fundamentales en los títulos alcanzados en los últimos años.

Es un jugador de equipo, de proyecto común, que siempre busca y se ofrece a sus compañeros, ejemplo de superación profesional y humildad futbolística, valores estos que lo llevaron a guiar a Croacia a la final del pasado mundial y posteriormente a recibir el reconocimiento del planeta fútbol como el The Best, premio tan cuestionado y polémico.

Ya se acerca su final en el conjunto merengue y yo solo espero que pueda recibir todo el cariño del Bernabéu con una despedida que se le ha hecho esquiva a otras estrellas en el pasado y espero no se repita con él. Solo puedo decir: ¡Gracias Modric! Por enseñarme que el fútbol es más que Messi y Cristiano Ronaldo, que en ocasiones son más importantes los pases a gol que la definición en sí, y que todavía quedan esperanzas para aquellos que no son delanteros y quieren subir al olimpo de las estrellas mundiales.

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