PRESS ‘F’ FOR RESPECT

TOQUE CORTO
La columna de Jose Eduardo Borrego Zaldivar

Gamer, geek, nerd, pero sobre todo cubano que vive y muere por el fútbol. Sus cicatrices lo demuestran.

El sacrificio de un defensa rara vez se ve recompensado. Quizás sea la posición o el rol más ingrato del fútbol. No obstante, un sector comulgará con la premisa de que «todo parte de una buena defensa». Esta fórmula -a priori- es sencilla; el fútbol va sobre marcar uno más que el contrario y si tu equipo logra mantener en cero su portería, seguramente acometerá la faceta ofensiva del juego con mayor eficiencia.


Con el paso de los años los sistemas tácticos han evolucionado, y el arte de defender ha ido dejando atrás el empirismo y la improvisación para convertirse en un complejo sistema de marcajes y pressing, según convenga.

No sé qué dirán los más románticos, pero muy cierto es que hoy día los jugadores con tareas defensivas les complican cada vez más el día a los atacantes rivales. De alguna manera el juego se transforma en una suerte de mercado libre, y se genera un pulso por el I+D tanto en ataque como en defensa que solo puede generar progreso en este -ya- hermoso e intenso deporte.

Metáforas económicas aparte, en los últimos 30 años la variedad de sistemas tácticos ha crecido exponencialmente. Ha ocurrido una revolución: hoy más que nunca un partido de fútbol se ha convertido en un sistema complejo. ¡Nunca antes atacar había sido tan complicado como defender, y viceversa!

Podemos estar de acuerdo en que básicamente defender sigue siendo lo mismo, diríamos -en busca de una definición- aquellos esfuerzos acometidos en pos de impedir el gol del contrario; sin embargo, la búsqueda de la eficiencia -y de la belleza también- hacen que el pizarrón del míster no se parezca al de hace 50 años.

Ahora se habla de custodias, coberturas y vigilancias defensivas, entre otros de los llamados automatismos. Todo un nutrido glosario que -por suerte para él- el jugador va incorporando desde las categorías inferiores. Todos estos avances (y la socialización de los mismos) permiten asistir a verdaderos recitales tácticos en casi cualquier categoría. Conocimientos otrora arcanos, hoy son comunes y al alcance tanto para un entrenador de primera como de potrero.

Me permitiré antagonizar con el primer párrafo, y decir que hoy las tornas han cambiado: el defensa se ha revalorizado e incluso popularizado con grandes referentes como la dupla Bonucci-Chiellini, Sergio Ramos, Piqué o más recientemente Virgil Van Dijk. Adicionalmente, el trabajo de los laterales y/o carrileros aumenta notablemente su importancia tanto en ataque como en defensa, y son parte indispensable de cualquier sistema táctico moderno.

Adelantados o retrasados, agresivos o a la espera, te guste más o menos; el trabajo defensivo, es para muchos sapientes, la base del juego del fútbol. Ese “trabajo sucio” de los de atrás, de los que “se ponen el overol”, da el respiro y la confianza a los de arriba para ejecutar y finalizar jugadas de gol, porque saben que tienen cubiertas sus espaldas. Quizás los románticos tenían razón…

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