EL FÚTBOL POR RADIO EXTERIOR DE ESPAÑA

PRESIÓN ALTA
La columna de Eduardo Grenier Rodriguez

La presión alta me dura siempre 90 minutos. Tengo más equipos que pelos en la cabeza, pero sueño con ver al Espanyol ganar una Champions. Sigo pensando que la Segunda División de España es la mejor liga del mundo y que Pirlo es mejor que Maradona. Escribo porque mis goles solo los puedo anotar con tinta… y muy de vez en vez, cuando el portero se despista.

El fútbol que yo conocí, el de verdad, el que me pone todavía los pelos de punta de vez en vez, nació en un portal de mi barrio que seguramente no tiene el mismo aspecto de antes, ni las mismas gentes. El fútbol que yo conocí, tan frívolo y a la vez tan pasional -vaya paradoja- solo entendía de esa rivalidad crispante entre blancos y blaugranas, aunque algunos, elementos rarísimos de aquella especie de anti esnobistas, quisiéramos rascarnos la curiosidad con esas jornadas repletas de goles en cualquier confín de la geografía española.

Sigue leyendo «EL FÚTBOL POR RADIO EXTERIOR DE ESPAÑA»

EL CRUYFF CROATA

LAS COSAS DEL FÚTBOL
La columna de Lorenzo Martínez Gener

Desde que tengo uso de razón el fútbol envuelve casi la totalidad de mis momentos más gratos. El romanticismo del juego de antaño fue erigiendo el concepto que tengo sobre este bendito deporte. Las cosas del fútbol no tienen épocas. Los grandes jugadores, los equipos ganadores y los partidos vibrantes trascienden en el tiempo perdurando hasta la eternidad, con un nivel de idolatría digno de los profetas divinos o los dioses de la Antigua Grecia.

Por el año 2008 era muy frecuente que los fines de semana anduviera con un cassette VHS debajo de mi brazo con los resúmenes de la Premier League gracias a un amigo que por aquellos tiempos tenía la facilidad de que su antena sintonizara algunos canales que le eran esquivos a la mía. Añoro compartir jornada tras jornada con mi amigo de la vida y el fútbol, Magol Alejandro Valdés, con el cual descubríamos jugadores casi desconocidos que con el tiempo se han convertido en estrellas.

Sigue leyendo «EL CRUYFF CROATA»

PRESS ‘F’ FOR RESPECT

TOQUE CORTO
La columna de Jose Eduardo Borrego Zaldivar

Gamer, geek, nerd, pero sobre todo cubano que vive y muere por el fútbol. Sus cicatrices lo demuestran.

El sacrificio de un defensa rara vez se ve recompensado. Quizás sea la posición o el rol más ingrato del fútbol. No obstante, un sector comulgará con la premisa de que «todo parte de una buena defensa». Esta fórmula -a priori- es sencilla; el fútbol va sobre marcar uno más que el contrario y si tu equipo logra mantener en cero su portería, seguramente acometerá la faceta ofensiva del juego con mayor eficiencia.

Sigue leyendo «PRESS ‘F’ FOR RESPECT»

JUGAR A SER EL MADRID

AL PRINCIPIO FUE EL BALÓN
La columna de Magol Alejandro Valdés

«Durante el séptimo día, Dios se dio cuenta de que faltaba algo y dijo: ¡Que haya fútbol!
Y vio que era bueno.
Creó además el balón para que todos tuvieran las mismas oportunidades.
Y entonces, al ver que su creación estaba completa, Dios descansó.»

A mi amigo Edua, el más Rappan de todos los Galeanos.

Nunca existió sensación tan parecida a la que se palpa entre los hinchas de un club de fútbol que inicia un nuevo proyecto, como la que solía brotar en los pasillos de cualquier maternidad -antes de la invención del ultrasonido- cuando una de las madres gestantes traía un varón a este mundo. La noticia, en ambos casos, arrastra cual tsunami la cordura de toda la familia, convirtiendo a sus miembros en felices, orgullosos, inspirados y optimistas, por ese orden.

Sigue leyendo «JUGAR A SER EL MADRID»

BERLÍN, BERLÍN…

EL FÚTBOL Y YO
La columna de Alay Fuentes

«Mucha gente dice que el fútbol no tiene nada que ver con la vida, no sé cuánto saben de la vida, pero de fútbol, ¡no saben nada!» (Ángel Di María)

Era una mañana fría y gris, (al menos para mí). Los doce grados de temperatura me hacían sentir helado, aunque muchas de las personas que iba encontrando a mi paso no parecían percibirlo. La calle adoquinada servía de lazarillo y guía a nuestra travesía; a un lado un viejo cementerio, al otro un sin número de bares se arremolinaban sobre el adoquín expuesto de la ciudad.

Sigue leyendo «BERLÍN, BERLÍN…»

ESTA FUE UNA SEMANA DE ‘THE BEST’

BALÓN DIVIDIDO
La columna de Javier Arguelles

La diferencia entre el triunfo y el fracaso depende más de lo que queremos creer de los goles marcados o no marcados en los que la suerte es el factor determinante.

Alfombra roja, trajes costosos, flashes, entrevistas, glamour. Digamos que es la semana de la frivolidad en el mundo del fútbol.
En la Scala de Milán se reunió la crema y nata del balompié para premiar lo mejor del año alrededor de la esférica. De todos esos galardones solo hay dos que me parecen resaltables, el premio Fair Play y a la mejor afición.

El título a momento más deportivo del año se lo llevó el Leeds United del Loco Bielsa. Marcelo le pidió a sus jugadores que se dejaran anotar un gol luego de haber marcado uno con un rival en el suelo. El tanto que recibió, resultó el del empate definitivo entre su club y el Aston Villa que lo dejaba sin posibilidades de ascenso directo a la Premier.

Sin dudas es una actitud ética de gran altura, lo extraño es que sea inusual. Bielsa lleva el mote de loco pero yo creo es el más cuerdo de todos. Y lo es el rosarino porque utiliza el fútbol como modelo para educar, para dar el ejemplo. Era más fácil tomar el camino corto y seguir jugando, pero ¿qué hubiera enseñado? ¿Qué lección se hubieran llevado los niños que estaban en la grada? Su gesto fue más importante que un ascenso, pues su ética recorrió el mundo y se convirtió en ejemplo. Las metas hay que alcanzarla por méritos propios, no dañando a nadie ni cometiendo fraude.

El premio a mejor afición lo ganó la señora Silvia Greco. Si tengo que describirla utilizo la palabra MADRE. Esta brasileña le narra todos los partidos del Palmeiras a su hijo invidente. Lo hace describiéndole todo, cómo son los jugadores, cómo está la afición y por supuesto lo que sucede en el campo.

Lo mejor de estos premios es que, tanto Bielsa como Silvia, los recibieron sin buscarlos. Uno lo hizo por su carácter tan honorable y la brasileña por amor. El sábado pasado Magol preguntaba en su columna lo siguiente: ¿Por casualidad alguien sabe de qué trata este deporte? Y la verdad yo no tengo la respuesta, pero si tuviera que formular una partiría de estos premios.

El fútbol es una vitrina para las actitudes correctas que se tienen que fomentar. Es el escaparate más global para hacer que lo que hizo Bielsa sea lo normal y no la decisión de un loco. Es el grito de gol, las lágrimas después de una derrota, el sufrimiento tras un centro a la olla en el último minuto, es el abrazo entre dos personas antagónicas. El fútbol es sencillamente lo que se imagina Nikollas en cada narración de su madre.

En cada gala de la FIFA debería resaltarse más el valor de estos premios y dejar a un lado la mercadotecnia y lo insulso, que el The Best sea para los que engrandecen este deporte.

HISTORIAS SOBRE LO MEJOR QUE NUNCA FUE

A BALÓN PARADO
La columna de Alejandro Céspedes Morejón

El fútbol es como la vida, golpeas bien la pelota y no siempre es gol…

En un top tres de las preguntas más frecuentes de nuestras vidas estaría el: ¿Qué hubiera sido si…? Porque el arrepentimiento es un balón con peligro de gol en contra muy difícil de despejar del área pequeña.

Sigue leyendo «HISTORIAS SOBRE LO MEJOR QUE NUNCA FUE»

LOS OTROS HÉROES DEL FÚTBOL

PRESIÓN ALTA
La columna de Eduardo Grenier Rodriguez

La presión alta me dura siempre 90 minutos. Tengo más equipos que pelos en la cabeza, pero sueño con ver al Espanyol ganar una Champions. Sigo pensando que la Segunda División de España es la mejor liga del mundo y que Pirlo es mejor que Maradona. Escribo porque mis goles solo los puedo anotar con tinta… y muy de vez en vez, cuando el portero se despista….

¿Puede el fútbol regalar más poesía que aquella que brota de un botín? ¿Puede, acaso, trascender su belleza de un sombrero, un caño, una elástica? ¿Podía aquel famoso gol de Maradona en el 86 llenar tanto la vista de un loco enfermo del juego más allá de aquella imagen perfecta, casi patética de un «pelotudo argentino» destrozando a los ingleses con regates? ¿Conseguiría algo impresionar más que la pelota cosida a su zurda, a la zurda del único Dios en que hemos creído los ateos, el Dios cuya procesión duró solo 10,6 segundos?

10,6 segundos. Leo a Casciari y lloro. Recuerdo al Azteca enloquecido, quebrantado por semejante anomalía, pero las letras lo superan. Me siento culpable. ¿Estaré loco? En mi sano juicio, jamás cambiaría la octava maravilla del mundo por unas líneas de verborrea. No, no estoy loco. Leo otra vez y vuelvo al inicio, como si pusiera la jugada en replay, y la disfruto, saboreo cada letra, me pregunto cómo rayos lo hizo. La crónica es soberbia, casi tanto como… Mejor no comparar. Leo y escucho también a Víctor Hugo, otro maestro, consiguiendo su más grande narración en el momento clave. Diego es Dios. Casciari y Víctor Hugo, sus escultores.

El fútbol tiene esas cosas. Los héroes van siempre de corto, orondos, sorteando los estorbos y listos para sorprender, para improvisar, para aplacar con la sensación de un gol los problemas de la vida real. Los antihéroes (¿por qué no?) andan en silencio, escurridos entre el gentío, micrófono en mano, con el boli y la agenda listos para narrar con las manos y la voz las sergas de aquellos de pies afortunados. Los antihéroes cuentan el fútbol como si este fuera fantasía, y enamoran a la gente.

No hay domingo en que me pierda un gol ni lunes en que no pasen por mi vida las historias de Tallón, Segurola, Caparrós, Villoro, Jabois… las jugadas construidas con plumas y teclados; el fútbol visto por los ojos del frustrado incapaz de hilvanar dos dominios seguidos al balón que vuelca su pasión sobre el papel en blanco.

Y no sería nunca el Atlético lo mismo sin Patricia Cazón o Rubén Uría, ni Pep Guardiola el mítico «Her Pep» sin Balague, Besa o Perarnau, el Calcio fuera la misma liga espectacular de siempre, pero tristemente huérfana de los relatos de Enric González, aquel que describió como nadie la «cuestión de fe» que lo ata al Espanyol desde chico.

Y ratifico una vez más que el fútbol a medias no me gusta nada. Lo detesto. Me hipnotiza tanto al sol como a la sobra. Idolatro tanto a Galeano como a Pirlo. Lo vivo tanto los domingos, a pie de cancha o desde la lejanía del televisor, como el lunes, periódico en mano, bebiendo un sorbo de café mientras devoro la obra de aquellos dilectos colegas que alguna vez, en un alarde de engreimiento tremendamente ridículo, he pretendido alcanzar.

Pd: A todos aquellos incapaces del balón que encontramos en el papel nuestra cancha.

AQUELLA VEZ QUE MONTÉ EN AEROPLANO

CATENACCIO
La columna de David Rodríguez Copa

«Cuando un italiano me dice que hay pasta en el plato, miro debajo de la salsa para asegurarme. Son los inventores de las cortinas de humo». (Sir Alex Ferguson)

Por naturaleza soy un tipo soñador. A tal punto que recuerdo, cuando era pequeño, cómo fantaseaba con mi propio terreno de baseball; incluso llegué a invitar a un montón de amigos del pre-escolar a jugar en el mismo. A pesar de que me llevé un regaño tremendo de mi madre, poner cuota a mi imaginario no era una opción.

Sigue leyendo «AQUELLA VEZ QUE MONTÉ EN AEROPLANO»

El conclusionismo inconcluso

AL PRINCIPIO FUE EL BALÓN
La columna de Magol Alejandro Valdés

«Durante el séptimo día, Dios se dio cuenta de que faltaba algo y dijo: ¡Que haya fútbol!
Y vio que era bueno.
Creó además el balón para que todos tuvieran las mismas oportunidades.
Y entonces, al ver que su creación estaba completa, Dios descansó.»

Los seres humanos, en nuestra desesperada y eterna búsqueda de las verdades, hemos justificado todos los conocimientos a lo largo de la historia sobre una base de hechos tangibles, objetivos, muy pocas veces interpretativos o imaginables.

Sigue leyendo «El conclusionismo inconcluso»